viernes, 4 de abril de 2014

ESTUDIO DEL CARIOTIPO. DIAGNÓSTICO PRENATAL


El estudio del cariotipo mediante diferentes técnicas se usa para poder saber si un individuo va a poseer o no en el futuro una determinada enfermedad. En el caso del síndrome XYY es posible conocer si un individuo lo tendrá o no gracias a la técnica FISH (Fluorescence in situ Hybridization)

La FISH es una técnica citogenética que permite estudiar el material genético de una célula.Esta técnica ha sido desarrollada recientemente, y consiste en marcar una zona determinada del cromosoma(un fragmento de ADN). Ese fragmento se hibrida con preparaciones cromosómicas en diferentes estavíos de la mitosis/meiosis y luego se visualiza bajo un microscopio de fluorescencia. La FISH utiliza un juego de 2 mezclas de sondas de ADN específicas para el centrómero o el locus de sitio único de los cromosomas 13, 18, 21, X e Y. Cada sonda utiliza 50 células de interfase (100 células en total)

Cualquier célula somática (no reproductiva) del cuerpo humano tiene 23 pares de cromosomas, es decir, 2 copias de cada cromosoma. En cambio, los gametos humanos (espermatozoides y ovocitos) para ser cromosómicamente normales deben tener 23 cromosomas, es decir, una única copia de cada cromosoma. Para poder reducir su dotación cromosómica a la mitad, realizan meiosis. Si no se lleva a cabo de modo correcto, se formaran gametos con anomalías. 

Aplicando la FISH en espermatozoides a una muestra de semen se puede conocer el número de copias de cada cromosoma. Habitualmente, este estudio incluye el análisis de los 5 cromosomas que presentan mayores tasas de alteración.
Concretamente para ver si hay síndrome XYY la técnica FISH se realiza en los espermatozoides(en eyaculado) Esta técnica se suele realizar:
  • En hombres con algún tipo de alteración en el semen (pocos espermatozoides, morfología de estos alterada…)
  • En mujeres que han sufrido dos o mas abortos espontaneos
  • En mujeres que han sido fecundadas dos o mas veces in vitro, sin conseguir quedarse embarazadas

Cuando se tiene un resultado de FISH alterado quiere decir que existe un porcentaje de espermatozoides que presenta alteraciones cromosómicas en comparación al porcentaje de anomalías que presenta una población control.

Bibliografía:
-"Diagnóstico Genético Preimplantacional." Centro De Medicina Embrionaria (CME). N.p., n.d. Web. 07 Apr. 2014
-http://here.doh.wa.gov/materials/sex-chromosome-problems-discovered-through-prenatal-diagnosis-47xyy-syndrome/15_Gen47XYY_S02L.pdf : Artículo del PacNoRGG(El Grupo de Genética Regional del Noroeste del Pacífico)


Entrada escrita por Celia Permuy Romero 

jueves, 3 de abril de 2014

DIAGNÓSTICO Y EPIDEMIOLOGIA

La aneuploidía de los cromosomas X e Y es relativamente frecuente, y las anomalías de los cromosomas sexuales se hallan entre los trastornos genéticos más frecuentes, con una incidencia global de aproximadamente 1 de cada 500 nacimientos. Es importante saber que los fenotipos asociados a estos defectos cromosómicos son en líneas generales menos graves que los relacionados con aneuploidías autosómicas, debido principalmente a la inactivación de un cromosoma X en mujeres (en forma de corpúsculo de Barr) y a la creencia en la comunidad genética de que existe un contenido aparentemente bajo de genes en el cromosoma Y. 

Los defectos de los cromosomas sexuales más frecuentes en recién nacidos vivos y fetos son los tipos trisómicos (XYY, XXX y XXY), pero resultan raros en abortos espontáneos. Este tipo de trisomías carecen prácticamente de componente letal, siendo los individuos afectados completamente viables. Sin embargo, la monosomía X también conocida como síndrome de Turner es relativamente infrecuente en recién nacidos vivos pero constituye la anomalía cromosómica más común en en abortos espontáneos. En cualquier caso no está demostrado que la causa de dichos abortos sea este síndrome de forma aislada. 

Centrándonos ahora más en nuestro trastorno conocido como síndrome XYY o del superhombre, parece haber consenso en cuanto a su incidencia, situándola en torno a 1 de cada 1000 varones nacidos. Estos individuos poseen un desarrollo sexual normal, una inteligencia relativamente normal (estudios revelan que estos individuos presentan de media un CI disminuido de 10 a 15 puntos con respecto al valor medio pero en cualquier caso estos valores no son suficientes para asociar este síndrome con un retraso mental).  Sin embargo la característica más representativa y debatida es la posible relación de este síndrome con una conducta social peligrosa. Este hecho está respaldado por un artículo publicado por E.B. Hook en 1973 que aseguraba que el riesgo de que un varón XYY esté bajo custodia alguna vez en su vida es de 1 de cada 30, aunque es probable que esté muy influenciado por las circunstancias en las que nació. Como he dicho este es un tema muy debatido y lo cierto es que en la actualidad no se tiene demasiado en cuenta esta relación. 

En cuanto al diagnóstico, la forma más útil y sencilla de diagnosticar este trastorno es mediante un cariotipo. Las detección de esta anomalía se produce principalmente por diagnóstico prenatal que se realiza tal y como se explica en una entrada en este mismo blog. Este tipo de prácticas suele realizarse en base a un factor de riesgo principalmente que es indudablemente la edad de la madre. Cuanto mayor sea la madre, en particular para edades superiores a 35 años, mayor es la posibilidad de que tenga un hijo afectado a una anomalía cromosómica. La mitad de este riesgo se corresponde con el síndrome de Down o trisomía del cromosoma 21 y la otra mitad es de tener otras anomalías como las trisomías 18 y 13 o las que implican cromosomas sexuales ya citadas. También hay que tener muy en cuenta que este tipo de técnicas poseen un riesgo de aborto importante y solo deben ser realizadas cuando se considere que el riesgo de padecer una aneuploidía es al menos igual al de que se produzca un aborto tras la punción. 

Si se consigue diagnosticar este síndrome de forma prenatal, surge un dilema bioético importante tanto para parentales como para médicos. La incapacidad para predecir el resultado en casos individuales (hemos visto como no hay alto riesgo de retraso mental y la agresividad está muy en debate) hace de la identificación de un feto XYY uno de los más graves del consejo genético que se afrontan en los programas de diagnóstico prenatal siendo la decisión de detener o no el embarazo extremadamente difícil en estos casos. 



Por último, cabe destacar que su diagnóstico postnatal es bastante extraño y suele estar asociado a la casualidad (trastorno encontrado buscando otro tipo de enfermedades) más que a un diagnóstico diferencial. Las características clínicas que serán descritas en otro apartado no suelen ser lo suficientemente concluyentes como para solicitar una prueba de cariotipo para un paciente XYY. Esto no quiere decir que no haya ocurrido, pero hoy en día por lo general los individuos afectados llevan una vida relativamente normal y no es raro que no sean conscientes nunca de su trisomía.

Para terminar, dejo un enlace con un artículo que explica por qué este trastorno fue popularmente denominado "síndrome de la criminalidad". Ya digo que hoy en día no se continua esta creencia, pero parece interesante este caso situado al final del siguiente enlace: http://www.marietan.com.ar/material_psicopatia/arropiero.htm

Bibliografía: 
- Genética en medicina, Thomson & Thomson. Masson, 4ª edición. 1996.
- Genética médica, Jorde, Carey & White. Mosby, edición en español. 1996
- Principios de genética médica, Alan E.H. Emery & Robert F. Mueller. Churchill Livingstone, 8ª edición. 1992 

Entrada escrita por Fidel Jiménez García.